Bajo el liderazgo de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el Gobierno de México antepone la responsabilidad ambiental al evaluar la posible explotación de gas no convencional. A través de un comité científico plural, se analizará si es factible obtener este recurso sin arriesgar la viabilidad de los ecosistemas, poniendo especial énfasis en el cuidado del agua, un recurso vital para todas y todos los mexicanos.
En un comunicado de la presidencia, la Jefa del Ejecutivo Federal aclaró que no se tomarán decisiones apresuradas, pues el desarrollo de esta industria requiere una visión de Estado con una proyección de hasta 15 años. El compromiso es actuar con total transparencia y sustento académico, integrando a las instituciones educativas más prestigiosas del país, como la UNAM y el IPN, para validar cada paso de esta estrategia energética.
La Presidencia de la República subraya que cualquier alternativa energética deberá ser sustentable por definición. Por esta razón, el equipo de especialistas estudiará métodos para reducir al máximo el impacto ambiental, asegurando que el crecimiento industrial necesario para el país no se traduzca en un deterioro del patrimonio natural de las futuras generaciones de mexicanos.
Este esfuerzo se enmarca en una visión integral que incluye el fomento a las energías limpias. La administración federal se ha fijado la meta de incrementar sustancialmente la generación eléctrica mediante viento, sol y geotermia, manteniendo un control estricto sobre la producción de petróleo. Así, el Gobierno Federal avanza con paso firme hacia una soberanía energética que es, al mismo tiempo, una soberanía ambiental.















