Días antes de que el folleto teológico “Magnifica Humanitas” viera la luz pública, el papa León XIV tomó la inusual y expedita decisión de establecer una comisión vaticana interdepartamental especializada en inteligencia artificial. Este nuevo organismo tendrá como tarea fundamental examinar y evaluar de manera constante los efectos sociales, éticos y laborales de la tecnología.
De acuerdo con las crónicas periodísticas de CNN Mundo en español, la creación de este brazo regulador interno demuestra que la Santa Sede no pretende limitarse a emitir discursos aislados desde la periferia del debate. La comisión trabajará en el análisis de las amenazas que representan los sistemas automatizados de toma de decisiones para los derechos humanos.
La encíclica del pontífice se apoya firmemente en una década de interacciones previas entre la Iglesia y los líderes tecnológicos de Silicon Valley. Previamente, bajo el pontificado de Francisco, el Vaticano ya había manifestado su preocupación ante el G7 por la proliferación de la desinformación digital y los peligros informáticos conocidos como “deepfakes”.
El padre Antonio Spadaro, funcionario de la Santa Sede, destacó que las acciones del actual papa representan la respuesta institucional más contundente del catolicismo ante la era digital. El objetivo final es que la Iglesia actúe como un observador ético con capacidad de influir en las normativas legales de los diferentes bloques parlamentarios del mundo.
Con estas medidas operativas, León XIV busca que su encíclica de 235 páginas se transforme en una herramienta viva de transformación cívica. La nueva comisión supervisará que los desarrollos de software respeten la centralidad de la persona humana y eviten la precarización del mercado laboral global.














