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Guerra de narrativas: El plan para inhabilitar a Renán Barrera

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El sistema de defensa del grupo en el poder en Mérida ha pasado a la ofensiva. Tras detectar la intención de Renán Barrera de buscar candidaturas pluris para el 2027, la administración de Cecilia Patrón, bajo consejo de Mauricio Vila, ha iniciado un proceso de desgaste reputacional sistemático contra el exalcalde.

La primera señal de esta ruptura fue el vacío institucional aplicado a Barrera. Su ausencia forzada en el evento “Del Lado de la Gente” dejó claro que el exmunícipe ya no es bienvenido en la narrativa oficial de la actual gestión, marcando una distancia que parece irreversible.

Posteriormente, la estrategia ha escalado al terreno legal y administrativo. Se ha intensificado la amplificación mediática de presuntas irregularidades en programas icónicos de la gestión anterior, como el sistema Va’a Bici y el funcionamiento de la planta de reciclaje de residuos.

No solo se cuestionan proyectos de infraestructura; el fondo de trabajadores municipales y la paramunicipal Servilimpia también están bajo la lupa. El objetivo de estas denuncias es construir una percepción de mala administración que inhabilite políticamente a Barrera ante la ciudadanía y su propio partido.

Operadores vinculados al vilismo confirman que esta es una campaña de “saneamiento” necesaria. Según su visión, no se trata de una persecución personal, sino de transparentar el uso de recursos, aunque el momento político sugiera una intención clara de frenar el ascenso de un rival interno.

Con estas acciones, el Palacio Municipal busca cerrar el paso a cualquier intento de Renán por disputar la legitimidad del proyecto Patrón 2030. La inhabilitación por vía del desgaste mediático parece ser la herramienta elegida para resolver la interna panista antes de llegar a las urnas.