Los meridanos tendrán que armarse de paciencia y mucha agua para afrontar las condiciones climáticas de las próximas horas. El establecimiento de una amplia vaguada sobre la península provocará condiciones de cielo medio nublado a mayormente nublado. Aunque se pronostican lluvias y probables tormentas eléctricas por la tarde y la noche en todo el estado —con vientos del este y sureste y rachas de hasta 38 km/h en el litoral—, el agua sólo servirá para elevar la humedad ambiental.
En la capital del estado el calor se sentirá con fuerza, ya que se esperan temperaturas máximas de entre 35°C a 37°C en las primeras horas de la tarde, superando los rangos del interior del estado (34°C a 36°C) y de la costa (33°C a 35°C). Lo preocupante de la jornada es que la sensación térmica real rozará niveles peligrosos de entre 44°C a 46°C, debido a una combinación de factores que incluyen una radiación solar de 800 a 1,000 watts/m2 y un índice UV de 8 a 10 unidades.
La tregua nocturna será mínima. Al amanecer, los termómetros en la ciudad de Mérida registrarán temperaturas mínimas de entre 25°C a 27°C, ligeramente por encima del interior del estado (24°C a 26°C) y de la zona costera (23°C a 25°C). La humedad ambiental se elevará hasta un rango de entre 90% a 95% durante la mañana, cayendo a una mínima de entre 40% a 50% en las horas de mayor insolación de la tarde.
Para quienes tienen que realizar actividades en el centro o las calles de la ciudad, es imperativo seguir las recomendaciones de salud para resistir al calor. Las medidas básicas incluyen evitar la exposición prolongada al sol, usar ropa ligera, suelta y de colores claros, así como protegerse la cabeza con un sombrero o gorra. No hay que olvidar el uso de lentes de sol con filtro de protección y aplicarse bloqueador solar con FPS al menos nivel 30.
Mantener el cuerpo fresco es vital, por lo cual se aconseja beber agua con frecuencia, incluso si no tienes sed, y bajo ninguna circunstancia realizar actividades físicas intensas bajo el sol. Para completar el cuidado, la alimentación debe ser balanceada y fresca, priorizando el consumo de alimentos frescos, frutas y verduras que aporten agua y nutrientes esenciales.














