Desde la tribuna de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, la Presidenta de México reafirmó los valores juaristas que guían su administración. Con la frase “Con los pueblos todo, sin los pueblos nada”, explicó que la verdadera democracia pertenece a las mayorías y no a las élites. Su discurso se centró en la necesidad de democratizar no solo la política, sino también la cultura, la salud y la educación.
La propuesta más ambiciosa presentada fue la creación de un fondo global de reforestación financiado por el 10 por ciento del gasto militar mundial. La Presidenta instó a las potencias a dejar de invertir en destrucción para comenzar a invertir en vida. Esta medida permitiría reforestar millones de hectáreas, proporcionando una base económica sólida para las comunidades rurales más necesitadas del mundo.
Asimismo, la mandataria se pronunció en contra de las tensiones militares en la región del Caribe, específicamente sobre Cuba. Solicitó una declaración internacional que condene cualquier intento de intervención armada, apostando siempre por el diálogo diplomático. Según su visión, la fraternidad debe estar por encima de la guerra para poder construir un mundo donde quepan todas las culturas y lenguas.
Durante su intervención, honró el legado de figuras históricas como Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Lázaro Cárdenas, vinculando su administración con una historia milenaria de lucha. Destacó que México es hoy una nación creativa y luchadora que ha logrado romper barreras de género al elegir a su primera mujer Presidenta. Este trasfondo histórico le dio peso a su llamado a la lucha permanente por la paz y los derechos humanos.
La Presidenta cerró su discurso invitando a los asistentes a reunirse en México en 2027 para la siguiente edición de la Cumbre. En esa próxima cita, el enfoque será la economía del bienestar y la respuesta gubernamental a las carencias del pueblo. La propuesta fue respaldada por su equipo cercano, incluyendo a Lázaro Cárdenas Batel, jefe de la Oficina de la Presidencia, y el embajador Quirino Ordaz Coppel.















