Con el fin de proteger al peatón y mejorar la convivencia en la vía pública, la CDMX ha formalizado la regulación de los vehículos eléctricos ligeros. El anuncio del emplacamiento obligatorio a partir de julio viene acompañado de restricciones severas sobre dónde pueden y dónde no pueden circular estas unidades, eliminando la ambigüedad que existía previamente.
Información de El Excélsior señala que el costo de las placas será de 709 pesos, una cifra que los usuarios deberán cubrir para evitar multas que alcanzan los dos mil 350 pesos. El objetivo de este cobro y registro es integrar a los Vemepes al ordenamiento vial, obligándolos a respetar las mismas reglas que las motocicletas de combustión, como la prohibición de invadir zonas peatonales.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, fue enfática al señalar que las banquetas deben ser espacios exclusivos para las personas. Con esta nueva regulación, cualquier scooter o bicicleta eléctrica con motor de más de 250 watts que sea sorprendido circulando por la acera o por carriles centrales será sancionado, promoviendo así un uso responsable de la infraestructura urbana.
Héctor Ulises García, secretario de Movilidad, puntualizó que el crecimiento de estos vehículos fue de un dos mil por ciento en establecimientos de venta en los últimos cuatro años. Por ello, es vital que ahora se cuente con un registro oficial. El proceso de regularización para quienes ya circulan iniciará el 1 de julio y terminará el 20 de noviembre, dando un margen amplio para el trámite.
Además del costo de la placa, los usuarios deberán considerar la emisión de su licencia de conducir específica. La administración busca que todos los operadores de vehículos motorizados cuenten con los conocimientos necesarios para circular en la metrópoli, reduciendo así el número de siniestros viales que involucran a estas unidades ligeras pero veloces.














