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Royal Caribbean lamenta rechazo de Semarnat, pero insiste en mantener inversiones en México

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El sector corporativo del turismo de cruceros ha recibido un golpe de timón en sus planes de expansión por el Caribe mexicano tras las declaraciones de la autoridad federal ambiental. La empresa internacional Royal Caribbean se vio forzada a fijar una postura pública luego de que la titular de la Semarnat adelantara que la Manifestación de Impacto Ambiental para el proyecto “Perfect Day” en Mahahual no contará con el aval del gobierno. La noticia ha encendido los debates sobre el balance entre inversión extranjera y conservación ecológica.

A partir de información de Animal Político, la compañía naviera externó su pesar ante la determinación tomada por la secretaría de Estado, asegurando de forma paralela que mantienen un respeto irrestricto hacia los marcos regulatorios y las autoridades ambientales del país. A través de un comunicado oficial, la firma reafirmó su confianza en México y se declaró optimista respecto a la posibilidad de desarrollar proyectos de inversión responsable que beneficien a las economías locales de la península.

La multinacional evitó profundizar en los motivos técnicos que llevaron al rechazo de su megaproyecto y en lugar de ello anunció que buscará abrir mesas de negociación en el corto plazo. Royal Caribbean detalló que en las semanas próximas tiene la intención de sostener diálogos directos con diversas autoridades y actores sociales para estructurar alternativas de desarrollo arquitectónico que, desde su perspectiva, generen prosperidad compartida en la comunidad de Mahahual.

El plan de la empresa turística contempla la promesa de construir infraestructura ambiental indispensable para la zona, así como la generación de miles de puestos de trabajo directos para los pobladores locales y la implementación de programas comunitarios de apoyo. Sin embargo, este discurso de desarrollo sustentable no ha logrado convencer a los colectivos de la región sur de Quintana Roo, quienes ven en los megaproyectos una amenaza real a sus recursos.

Adicionalmente, el panorama para la corporación internacional se mantiene complejo en la región, ya que “Perfect Day” no es la única obra bajo el escrutinio de la sociedad civil y el gobierno. Queda pendiente en la agenda ambiental del país la revisión detallada del Club de Playa Cozumel, otro megaproyecto de gran escala que Royal Caribbean ingresó ante las autoridades y que también ha despertado fuertes críticas por parte de los ambientalistas de la isla.

La determinación del gobierno de no ceder ante las presiones de las grandes cadenas hoteleras y de cruceros marca un precedente importante en la gestión de la costa mexicana. La empresa tendrá que reconfigurar por completo su estrategia de negocios en la entidad si pretende avanzar de forma armónica con las nuevas directrices ambientales, las cuales priorizan la regeneración de los ecosistemas por encima de la sobreexplotación turística.